Cuántos tropiezan por aquí cerca

domingo, 11 de diciembre de 2011

Baños públicos en China

Comprenderéis que, aunque repetida, la imagen viene que ni pintada

Hay cosas en China que pocos extranjeros conocen. A lo sumo, han oído rumores, o alguien les ha comentado algo, o han visto algo en una película que no les cuadraba. Una de esas cosas son los baños públicos de China.

Para empezar, ¿qué es un baño público? Ya que lo único que podríamos imaginarnos nosotros que puede suponer “bañarse en público” sería meterse en una piscina o en un Spa con sauna, creo que lo mejor será intentar describirlo lo mejor posible. La forma corta de definirlo es decir que es un sitio para bañarse/ducharse y que es público. Como muchos habrán dicho en voz baja “¿hein?”, pasemos a la definición más extensa: es un lugar donde a cambio de una entrada se accede a un lugar con muchas duchas, vasos (más grande que bañeras, pero más pequeños que piscinas) con agua a distintas temperaturas, saunas y lugar de masajes, limpieza de poros, hidratación, etc. Ah, y se me olvidaba: detalle tal vez importante: todo ello en pelota picada.

“¿Cómo que en pelota picada?”. En pelota picada. Tú te desnudas en el vestuario adyacente y te metes en una sala repleta de chinos en bolas, con una humedad de yo diría que el 110% y allí te relajas, te das un masaje, te duchas, te paseas, charlas con los colegas, te afeitas… lo que quieras, vamos. Eso sí, si ya se nos puede antojar raro estar hablando con un colega mientras ves como un huevo le cuelga del taburete, imaginaos si eres el único extranjero del lugar y cada uno de tus movimientos son investigamos sin pudor por unos 50 pares de ojos rasgados.

Y es que esta es una cosa que aprendí el primer año que estuve en China (y que accedí a uno de estos lugares legendarios): los chinos no tienen esa maldad, ese “pecado original” de la vergüenza que, ese pudor, ese rubor que tanto nos limita aquí. Allí los amigos se van a un sitio de estos y charlan tranquilamente mientras sus escrotos desafían a la gravedad, se duchan en una misma ducha y se frotan la espalda sin maldad, los padres llevan a sus hijos pequeños a sitios así… y no pasa nada (voz de José Mota). Aquí podríamos hacer una encuesta a ver cuántos han visto a su padre en bolas, o han charlado tranquilamente con un amigo con el vello púbico en libertad y tendríamos menos votos que IU en el 2008.

Del mismo modo, se pueden quedar mirando a un hombre desnudo de arriba abajo sin cuestionarse su propia condición sexual y sin sentir vergüenza alguna. Es más: tengo que confesar y confieso que más de un chino se armó de valor y se acercó a comprobar con sus propias manos que mi vello corporal era de verdad y no un efecto de alguna seta que hubiese chupado antes de entrar al lugar.

Voy a dejar sin comentar la extraña sensación que te invade cuando estás desnudo en una especie de jacuzzi con 10 chinos alrededor desnudos tocándote y comentando la jugada entre ellos en un idioma que no entiendes…
Tras la buena acogida que ha tenido el chino-mantecas no puedo por menos que volver a publicar una foto de sus años mozos

Dicen las malas lenguas que citaba más arriba que en Japón hay baños de este tipo unisex, pero que están prohibidos a los extranjeros. Eso no lo sé (aunque si alguien me lo confirma lo añadiré a cosas que pedirle a san Pedro a las puertas del cielo), pero lo que quiero dejar claro es que en China están separados por sexos, y menos mal… Tal vez los chinos estarían ya acostumbrados, pero si hubiese mujeres por allí, la situación podría ser especialmente bochornosa para mí teniendo que compartir el bombeo sanguíneo entre dos puntos grises. Aunque hay algunos baños que también tienen piscina, que es compartida y para la que es necesario acceder con bañador.

Ahora un pequeño juego para las chicas: ¿cómo creéis que os sentiríais si, por caprichos del destino, mientras os estáis duchando vuestra ducha de pronto se encontrase a la vista del público? ¿Observadas, estudiadas, espiadas…? Bien, pues ya sabéis como me sentí yo en mi “primera vez”. Sí, es toda una sensación nueva estar duchándose con chinos parándose a mirar y llamando a otros chinos para que vean el espectáculo. Está bien sentirse Apolo por un día, pero me habría gustado haber tenido otro público.

Ahora la respuesta a lo que muchos se estarán preguntando: ¿por qué existen estos sitios? Bueno, como ya comenté las restricciones de agua en China son algo común en los hogares, por lo que no está mal pasarse por un lugar así donde puedes estar bañándonos durante horas. Además, donde yo fui en invierno suelen estar a máximas de 10 bajo cero, por lo que estar en un lugar a 30 grados también se agradece. Por otra parte, también es algo cultural y la concesión que muchos chinos harán a la higiene corporal en la semana.

Es muy curioso en este punto observar la “limpieza de poros” que practican en estos lugares. Básicamente, el chino se tumba en una camilla y viene el “limpiador”, que es un chino en gayumbos con un guante de esparto en una mano, y se pone a frotar todo el cuerpo del cliente con el guante a base de bien durante 20 minutos. Y cuando digo “todo”, quiero decir TODO. Tuve que dejar de mirar cuando el “limpiador” agarraba un escroto para frotar bien en las zonas delicadas, por cada lado, pero me quedó bastante claro que no quedaba nada sin frotar. Yo personalmente estaría escocido toda la semana, pero se ve los chinos están hechos de otra pasta…

Aunque creo que ya está bien de anécdotas por hoy, no quiero finalizar este artículo sin mencionar dos cosas que aprendí en estos legendarios lugares. Por un lado, ¿sabíais que los orientales no tienen el vello púbico rizado? Y por otra parte, ¿sabéis lo que se dice sobre ciertas partes y su tamaño? Pues bien, sólo diré que es cierto…