Cuántos tropiezan por aquí cerca

martes, 31 de mayo de 2011

De cómo el Consulado te hace la vida imposible. 1ª parte

Me puse a escribir contando nuestra experiencia con el Consulado de España en Beijing y me encendí tanto que al final me quedó un churro de varias páginas. Así que he decidido recuperar la clásica fórmula del ”continuará” que tantas frustraciones nos proporcionó con las series americanas de los 80 y dividirlo en varios artículos. Aquí es donde empieza la historia, que continuará en la segunda, tercera y cuarta partes.

Hay algo que no está bien en China. Bueno, muchas cosas, como en todos lados. Pero hay una cosa en concreto que me ha tocado la moral estas últimas semanas y muy de cerca, así que lo mínimo me parece darle publicidad y soltar toda esta “empatía” que estoy sintiendo ahora mismo. Si de paso le puede ayudar a alguien, pues mejor, pero me da a mí que nos tienen bien agarrados…

Como no sé muy bien por dónde empezar, empezaré por el principio. Yibo y yo nos casamos en noviembre de 2006, por lo que en noviembre de 2007 había cumplido el año de residencia en España necesario para tener derecho a la nacionalidad española. Así que a finales de ese mes iniciamos el procedimiento en el Registro Civil; a los pocos días nos llamó la policía para la entrevista y todo fue bien. Lo cual quiere decir que 3 AÑOS DESPUÉS, en noviembre de 2010 nos comunicaron que le concedían la nacionalidad; aunque legalmente tenía derecho a ella des de mucho antes. Hay que pensar que mirar unos papeles, ver que son reales y dejar tiempo para que la policía (no) investigue la realidad o no del enlace son tareas muy arduas que fácilmente te consumen 3 años, no hay duda.

En este punto, haré un rápido inciso para apuntar que en Suiza en situaciones así la policía interroga secretamente a los vecinos para confirmar que ese/a extranjero/a efectivamente vive ahí con su pareja, si discuten, si han notado “algo raro” y cosas así. Donde yo vivo en Vigo tenemos dos vecinos y se han visto ambos atosigados por la policía (ironía). Así son las cosas y así nos va…

Finalmente, en febrero Yibo pudo tener su DNI y pasaporte, ya que desde noviembre hubo que esperar a que los mismos culos-inquietos que habían tardado 3 años en leer unos papeles le enviasen el nuevo certificado de nacimiento al Registro Civil de Vigo.

Pues bien, desde que Yibo tuvo noticias de que la larga espera iba a tener un buen final, decidió que quería cumplir uno de sus sueños: traer a sus padres a España. Para ello el primer paso fue informarse lo mejor posible de todo lo necesario. Hablamos con abogados, que nos recomendaron hablar con policías de extranjería, que nos vinieron a decir que al final lo único que cuenta es lo que digan en el consulado, así que debíamos contactar con ellos. Y eso hicimos, llamamos para pedir información; nos dijeron que debíamos mandar un email; mandamos un email pidiendo información. Da igual lo que hagas, ellos lo único que ofrecen es un enlace que todo el que haya necesitado un visado conocerá bien: http://www.maec.es/subwebs/Consulados/Pekin/es/MenuPpal/visados/Paginas/Visados.aspx

Es importante este punto: da igual con quién hables en el consulado, qué información solicites, qué es lo quieras, ellos sólo te envían a ese enlace; es un “café para todos”. Además, es la única fuente de información que existe, porque cualquier solicitud de información se contesta enviándote a ese enlace.
Pues bien, para el caso de Reagrupación Familiar de Ciudadano de la Unión Europea toda la información que hay en ese enlace es un PDF donde se dice que TODO lo necesario para solicitar este visado son:
-dos formularios de solicitud cubiertos
-dos fotos de tamaño carnet
-original y fotocopia del equivalente chino al certificado de empadronamiento (Hukou)
-certificado de empadronamiento del familiar que vive en España
-documentación que acredite los vínculos familiares
-por último, sólo en el caso de tratarse de descendientes mayores de 21 años, documentación que acredite dependencia económica.

También se informa en ese PDF que la tramitación de la solicitud de visado es gratuita, lo cual es importante porque para, curiosamente, la china que atendió a mis suegros les vendió el favor que “por ser ellos” y “excepcionalmente” no les iba a cobrar por el visado. Empezando así, ya la cosa no pintaba bien…